jueves, 23 de julio de 2026

Trabajadores UNI encuentran Urna Funeraria precolombina en RUSB

Lo que comenzó como una jornada de trabajo para instalar nuevas luminarias en las canchas del Recinto Universitario Simón Bolívar de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), terminó convirtiéndose en un importante hallazgo arqueológico que aporta nuevos elementos para el estudio del pasado precolombino de Nicaragua.

El hallazgo fue realizado por Ismael Castañeda, trabajador UNI, quien relató que la pieza fue descubierta mientras realizaba una excavación, "empezando a excavar sentí que la barra pegó en algo y quebré un poco la pieza. Ahí fue cuando comenzamos a descubrirla", recordó el Sr. Castañeda.

Tras percatarse de que se trataba de un objeto fuera de lo común, notificaron de inmediato a las autoridades universitarias y suspendieron los trabajos, "llamamos a nuestras autoridades, para notificarle lo que habíamos encontrado, ellos nos dijeron que detuviéramos el trabajo y llamaran a los especialistas", explicó el Sr. Castañeda.

Tras la inspección del sitio, especialistas del Instituto de Cultura de Pueblos y Juventudes (ICPJ) acudieron al llamado de la UNI e identificaron la pieza como una Urna Funeraria Sacasa Estriada, correspondiente al período Sapoá, con una temporalidad estimada entre los años 800 y 1350 d.C.

“Este es un sitio arqueológico gigantesco que tiene como nombre Villa Tiscapa", explicó la Licenciada María Lilly Calero Arellano, Especialista en Investigaciones Culturales del ICPJ; “el hallazgo confirma la importancia arqueológica del sector donde actualmente se ubica la UNI, un territorio que en tiempos precolombinos albergó comunidades asentadas alrededor de la Laguna de Tiscapa, aprovechando el acceso permanente al agua y desarrollando espacios habitacionales y funerarios.”

De acuerdo con las investigaciones realizadas por el ICPJ, Villa Tiscapa conserva evidencias de ocupación humana que abarcan distintos períodos históricos, incluso, en excavaciones anteriores se han localizado estratos culturales con una antigüedad aproximada de 2,500 años, considerados entre los registros cerámicos más antiguos identificados en Nicaragua.

Según explicó la Lic. Calero, este tipo de piezas era utilizada para depositar los restos humanos una vez concluido el proceso natural de descomposición, práctica conocida como entierro secundario; durante el rescate arqueológico, también fue localizada una pequeña vasija cerámica, que formaba parte de la ofrenda funeraria y que será estudiada en laboratorio junto con la urna para determinar su tipología y obtener mayor información sobre la persona sepultada.

La extracción de ambas piezas se realizó por la Lic. Calero, mediante técnicas de rescate arqueológico para garantizar su adecuada conservación. Posteriormente fueron trasladadas al laboratorio del Instituto de Cultura de Pueblos y Juventudes, donde continuarán los estudios que permitirán ampliar el conocimiento sobre este hallazgo.


El ICPJ recordó a la población que, ante el descubrimiento de restos arqueológicos durante obras de construcción o excavaciones, la población debe suspender inmediatamente los trabajos y notificar a las autoridades competentes, evitando manipular las piezas para proteger su valor científico e histórico.

Este hallazgo pone de manifiesto la riqueza patrimonial que resguarda el entorno donde hoy desarrolla sus actividades la UNI, en su Recinto Simón Bolívar y evidencia la importancia de la coordinación entre las instituciones para proteger el patrimonio cultural de Nicaragua.

Horas después de haber participado en un hallazgo, el trabajador UNI, Ismael Castañeda aún expresaba el asombro por lo ocurrido, "yo nunca había visto esto, sinceramente; es parte de la historia de Nicaragua y es bello todo eso que se encuentra en nuestras tierras", comentó; sus palabras reflejan la emoción de quien inició la jornada con una tarea cotidiana y terminó siendo testigo y colaborador del rescate de una pieza que permaneció resguardada bajo tierra durante más de mil años.

Gracias a la actuación oportuna del personal universitario y al trabajo especializado del ICPJ, una nueva pieza de la historia precolombina del país podrá ser estudiada y preservada para las futuras generaciones.